Ecos del Vacío

En Ecos del Vacío, la línea abandona la superficie y se aventura en el espacio.
Utilizando un 3D pen, dibujo estructuras suspendidas que no buscan ocupar el volumen sino revelar el vacío que las sostiene. Las formas emergen como organismos frágiles, a medio camino entre lo biológico y lo artificial.
Cada pieza registra el gesto de una materia mínima que intenta delimitar lo intangible.
En estas construcciones abiertas, el vacío deja de ser ausencia para convertirse en campo activo: un espacio donde la forma aparece, tiembla y se disuelve.

LAS OBRAS